Zelenski anuncia la dimisión de su número dos, Andri Yermak, después de que Anticorrupción registrara su casa

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, anunció este viernes la dimisión de Andrí Yermak, jefe de gabinete del mandatario, tras los registros realizados por la Oficina Anticorrupción en el apartamento y la oficina del funcionario. La autoridad anticorrupción confirmó los allanamientos, aunque no ha revelado detalles adicionales sobre la investigación en curso.

En su discurso a la nación, Zelenski declaró: “No quiero que nadie tenga dudas sobre Ucrania”. Añadió que, a partir de ahora, el presidente mantendrá consultas para definir quién asumirá el cargo de Yermak y que la oficina presidencial será reorganizada.

Contexto político y operativo

Los registros llevados a cabo por la Oficina Anticorrupción se producen en medio de acusaciones de corrupción que varios diputados habían señalado previamente contra miembros del gobierno. Yermak, considerado una de las figuras más influyentes de la administración ucraniana desde su nombramiento en 2019, había ganado especial relevancia tras la invasión rusa, convirtiéndose en el principal interlocutor de Zelenski en el ámbito internacional. De hecho, el domingo anterior se encontraba en Ginebra, Suiza, participando en una cumbre con el secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio.

Según medios locales, los registros están vinculados a una supuesta trama de comisiones ilícitas en el sector nuclear. La investigación se centraría en la empresa estatal de energía atómica, Energoatom, y en la posible implicación de Yermak en la distribución de pagos a contratistas a través de una organización criminal que operaba desde un inmueble en Kiev, propiedad del exparlamentario y empresario Andréi Derkach, ahora residente en Rusia.

La Oficina Nacional Anticorrupción (NABU) informó que el esquema habría canalizado cerca de 100 millones de dólares (aproximadamente 87 millones de euros) en forma de porcentajes por la prestación de servicios a personas ajenas a la organización, lo que constituye un grave caso de blanqueo de capitales.

Desde Moscú, el Kremlin reaccionó a los acontecimientos. El portavoz del gobierno ruso, Dmitri Peskov, afirmó que el escándalo “tendrá graves consecuencias para Ucrania” y advirtió que “las repercusiones serán extremadamente negativas”, aunque precisó que aún no podía prever su magnitud.

En el mismo discurso, Zelenski informó que, pese a la salida de Yermak, el jefe del Estado Mayor, Andrí Gnatov, y el secretario del Consejo para la Seguridad Nacional, Rustem Umérov, seguirán formando parte de la delegación ucraniana que mantendrá conversaciones con Estados Unidos para avanzar hacia una resolución del conflicto bélico en el “futuro más próximo”. La delegación también incluirá representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores y de los servicios de inteligencia.

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