Interrogan en un asilo de Zamora al marido de Mari Trini, la mujer desaparecida con su bebé hace casi 40 años

Antonio da Silva, conocido en la zona como “El Portugués”, ha sido interrogado por la Policía Nacional tras el hallazgo de dos vehículos sumergidos en el fondo de la balsa minera de Berbes, en el municipio asturiano de Ribesella. Los buzos del Grupo Especial de Operaciones (GEO) descubrieron los coches a más de 40 metros de profundidad, lo que ha provocado la reapertura del caso de la desaparición de su esposa, Mari Trini Suardíaz, de 25 años, y su hija de 13 meses, ocurrido en 1987.

Nuevo hallazgo que reabre el caso

Los agentes esperan que el detenido aporte información sobre el paradero de los cuerpos, ya que la hipótesis principal plantea que Da Silva habría introducido a su mujer y a la bebé en uno de los vehículos antes de arrojarlo a un barranco cercano. La Policía había informado que, en caso de confesión, el sospechoso no correría riesgo de prisión porque el delito presuntamente se habría prescrito tras tantos años.

Sin embargo, según informó La Opinión de Zamora, Antonio da Silva “ni confirmó ni desmintió” la versión de los investigadores durante la entrevista celebrada el pasado jueves en la residencia de ancianos donde reside en Zamora.

El caso, que había sido archivado hace años por falta de pruebas, comenzó a cobrar nueva vida después de que el Juzgado de Instrucción n.º 4 de Gijón ordenara la reapertura de la causa a raíz del descubrimiento de los vehículos. La Fiscalía ha solicitado la recuperación de los coches para determinar si conservan restos humanos o cualquier otro indicio que ayude a esclarecer los hechos.

Los antecedentes de violencia de género del sospechoso y los múltiples episodios de maltrato que sufrió Mari Trini durante su matrimonio con Da Silva fueron también recogidos por la investigación. La joven, natural de Bárzana y residente en la localidad de Lue con su abuela, conoció a Antonio, un contrabandista portugués 18 años mayor, a mediados de los años 80. Da Silva ya tenía antecedentes por violencia y un matrimonio anterior con cuatro hijos, del que salió de forma violenta.

En 1985 contrajeron matrimonio y tuvieron una hija, Beatriz. La convivencia estuvo marcada por episodios de abuso: la víctima llegó a lanzar una nota por la ventana del patio solicitando ayuda a los vecinos, indicando que su marido la mantenía retenida contra su voluntad. La Guardia Civil detuvo a Da Silva, pero fue puesto en libertad, y pese a las denuncias, la mujer volvió a vivir con él.

La última vez que se tuvo noticias de Mari Trini y su bebé fue en el verano de 1987, después de una comparecencia judicial en la Audiencia de León por una denuncia de malos tratos. Ambos tenían citada una nueva audiencia para el 15 de septiembre de ese mismo año, pero ninguno se presentó. Desde entonces, desaparecieron sin dejar rastro.

El hermano de la desaparecida presentó una denuncia en 2001, lo que reactivó la investigación y dio lugar a varias búsquedas. En 2016 se inspeccionó la antigua vivienda del matrimonio en Mateón de los Oteros sin obtener resultados. Dos años después, en la casa de Berbes, se hallaron maletas con ropa y una carta escrita por Mari Trini en la que pedía a su esposo que dejara de molestarla y que “se curara porque no estaba bien”. La falta de pruebas concluyentes llevó a archivar el caso.

Con los nuevos indicios proporcionados por el hallazgo de los vehículos, la Policía Nacional mantiene vigilancia sobre la laguna de Berbes y continúa los trabajos de recuperación de los coches, con la esperanza de encontrar restos humanos o cualquier elemento que permita dar respuesta a los familiares y a la justicia.

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