Aravind Srinivas, CEO de Perplexity, alerta: los novios hechos con IA pueden manipular mentes
Aravind Srinivas, director ejecutivo de Perplexity, el motor de búsqueda impulsado por inteligencia artificial, ha advertido sobre los riesgos que suponen los “novios” y “novias” generados por IA. Según el empresario, plataformas como Replika, que permiten crear parejas virtuales personalizadas, pueden desencadenar problemas de salud mental a largo plazo, especialmente cuando los usuarios buscan en ellas una solución a la soledad sentimental.
Los peligros de las relaciones artificiales
En una charla organizada por el Polsky Center de la Universidad de Chicago, Srinivas explicó que, aunque todavía falta tiempo para que existan “parejas‑robot” al estilo de la ciencia‑ficción, la IA ya está facilitando la aparición de asistentes virtuales que simulan relaciones afectivas. Estos sistemas recuerdan conversaciones anteriores, adaptan su tono al estado de ánimo del interlocutor y pueden incluso simular celos o muestras de cariño.
El CEO subrayó que esta interacción puede crear una ilusión de vínculo auténtico, lo que lleva a los usuarios a desarrollar una dependencia emocional. “Cuando la relación se basa en código, la percepción de la realidad se distorsiona y la mente del usuario puede ser manipulada”, afirmó Srinivas.
Entre los riesgos que identifica, destacan:
- Incremento de la ansiedad y la depresión al sustituir relaciones humanas por interacciones con algoritmos.
- Desarrollo de expectativas irreales sobre el amor y la intimidad.
- Posible explotación comercial, al diseñar bucles emocionales que buscan retener al usuario el mayor tiempo posible.
- Riesgo de que la IA absorba patrones de pensamiento y emociones, dificultando la auto‑reflexión.
Srinivas también recordó que, aunque grandes empresas como Facebook están explorando herramientas de IA para “ayudar a encontrar el amor”, es fundamental distinguir entre un apoyo puntual y una relación simulada que pueda convertirse en una obsesión.
El mensaje del líder de Perplexity es claro: las “parejas” creadas mediante inteligencia artificial no deben considerarse meramente un entretenimiento. Su uso indiscriminado puede afectar la salud mental, crear falsas expectativas y, en casos extremos, derivar en una dependencia que aleje a las personas de las interacciones sociales reales.

Deja una respuesta