Una oficina en la calle Alcalá responde a las dudas de padres de niños con discapacidad: "¿Estoy haciendo todo lo posible por mi hijo?"
Tras casi 40 días de bloqueo, los primeros cargueros volvieron a cruzar el estrecho de Ormuz, reanudando el tráfico marítimo en una de las rutas más estratégicas del mundo. En otro frente, Israel detuvo a un casco azul español en el sur del Líbano, pero lo liberó en menos de una hora tras la protesta oficial del Gobierno español. En el ámbito interno, el Ayuntamiento de Mrid inauguró este diciembre la Oficina de Información y Acompañamiento a Familias con Menores con Discapacidad (OIFAMDIS), un servicio pionero que ya ha asistido a unas 40 familias.
Una oficina municipal para apoyar a familias con niños con discapacidad
Ubicada en el número 45 de la calle Alcalá, en pleno centro de la ciudad, la oficina destaca por la presencia del “Principito” en sus paredes, recordando que “lo esencial es invisible a los ojos”. Según María José Plaza, trabajadora social del servicio, la primera tarea del equipo es escuchar a los usuarios: “Cada persona es un mundo. Intentamos vincularnos, entender sus necesidades y ordenar la información”. Este enfoque ha demostrado ser clave para que las familias tomen decisiones informadas.
El proyecto, impulsado por el Ayuntamiento dentro del Plan de Fomento de la Natalidad y Conciliación 2024‑2029, no brinda intervención psicológica o pedagógica directa, pero actúa como puerta de acceso a todo el ecosistema de apoyo disponible. Entre los recursos que se canalizan destacan:
- Ayudas económicas y subvenciones.
- Derivaciones a asociaciones especializadas, como la Fundación Juan XXIII.
- Gestión de trámites digitales y solicitudes de dependencia.
- Orientación sobre valoración de discapacidad, atención temprana y escolarización.
Durante la inauguración, el alcalde José Luis Martínez‑Almeida subrayó la importancia del acompañamiento integral: “Queremos que las familias sientan que el Ayuntamiento está allí, no solo informando, sino acompañando en los momentos más difíciles”. Además, resaltó la colaboración con el tejido asociativo, esencial para avanzar en la inclusión y el bienestar de los menores.
El servicio está dirigido principalmente a mujeres embarazadas que reciben un diagnóstico temprano y a familias con niños pequeños que empiezan a mostrar dificultades en el desarrollo. Plaza explica que el acompañamiento se adapta a cada caso, sin guiones rígidos: “La vulnerabilidad no es solo económica; puede ser emocional, de desconocimiento o falta de red de apoyo”.
El objetivo a medio y largo plazo es proporcionar a las familias la información y el soporte necesario para tomar decisiones sobre la escolarización, la conciliación laboral y el futuro del menor, evitando que el “shock” inicial se convierta en una barrera permanente.

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