Un águila ratonera inusualmente agresiva aterroriza a una ciudad: "Ataca siempre de la misma manera, a la cabeza, por detrás"
Las autoridades belgas han emitido una orden de búsqueda y captura contra un busardo (águila ratonera) que ha protagonizado una veintena de agresiones en las últimas semanas en Dinant, una ciudad situada en la región sur del país. El ave, descrita como extremadamente violenta, ha atacado a peatones en calles, plazas, el patio de una escuela y en bosques cercanos, lo que ha motivado la emisión de recomendaciones de seguridad para la población.
Recomendaciones y medidas de protección
El Servicio Público de Valonia ha aconsejado a los residentes proteger sus ojos y cabeza, y acudir a un médico en caso de lesiones importantes. Mientras no se captura al animal, se sugiere llevar un paraguas abierto al caminar, ya que el ave tiende a lanzar ataques dirigidos a la cabeza desde atrás.
El ornitólogo del Instituto Real de Ciencias Naturales, Didier Vangeluwe, declaró al diario local Les Ardennais que nunca había observado un busardo con un comportamiento tan agresivo y que, “mientras no se le capture, lo mejor es pasear con un paraguas”.
Desde el 23 de febrero, el ejemplar ha acosado a los transeúntes, lo que llevó a la alcaldía de Dinant a autorizar esta semana una captura especial. Esta es la segunda tentativa para neutralizar al ave, cuya captura había sido aprobada en marzo con el objetivo de “garantizar la seguridad pública”. El intento anterior fracasó cuando alguien abrió las vallas y candados que mantenían al animal en custodia.
Posibles causas del comportamiento agresivo

- Los expertos del Centro de Rehabilitación de Especies Silvestres (CREVES) descartan que la agresividad se deba únicamente al periodo de nidificación, que en esta especie ocurre entre abril y mayo, ya que los ataques comenzaron a finales de febrero.
- Según el biólogo y coordinador de CREVES en Namur, Romain De Jaegere, el ave fue alimentada de forma recurrente por habitantes locales y llegó a ser identificada y apodada “Coco”. Esta habituación habría reducido su miedo a la presencia humana, desencadenando una conducta defensiva extrema.
Tras su fuga y recuperación de libertad, los ataques se intensificaron. Uno de los incidentes fue grabado por un transeúnte, mostrando al busardo lanzarse a gran velocidad contra la cabeza de una persona. De Jaegere explicó que el ave percibe a los humanos que ingresan a su territorio como competidores y los expulsa mediante ataques violentos.
El busardo ratonero (Buteo buteo) puede vivir hasta treinta años, mide aproximadamente 55 cm de longitud, tiene una envergadura de unos 120 cm y pesa cerca de 850 g. Su comportamiento inusual ha generado alarma en la comunidad de Dinant y ha motivado la urgente intervención de las autoridades para garantizar la seguridad pública.

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