Ruslana rompe el silencio sobre su verdad y la presión de la perfección
Ruslana, la joven artista surgida del exitoso programa *Operación Triunfo 2023*, en el que quedó tercera, ha estrenado su nuevo EP titulado *Catarsis*, un trabajo que marca un punto de inflexión tanto en su sonido como en su forma de entender la música y la vida. A sus 20 años, y con una trayectoria que ya incluye el lanzamiento de su primer disco *Génesis*, Ruslana afronta esta nueva etapa con una mayor conexión consigo misma, sin filtros y con una autenticidad que ha resonado entre su público.

Un proceso de autoconocimiento
Durante una reflexiva conversación, Ruslana reveló que este nuevo proyecto nació tras un intenso proceso personal en el que descubrió una faceta más sensible de sí misma. “Soy mucho más sensible de lo que creía. Me enfrento a las cosas con dureza, pero en realidad siento todo con mucha intensidad. Me cuesta encontrar el equilibrio, pero ahora mismo no sé si ese equilibrio me pertenece. Quiero sentirlo todo: si estoy mal, que se note; si estoy bien, que también. Si lloro, que sea a lo grande; si grito, que se escuche”, aseguró.
Este cambio, explicó, es fruto de todo lo vivido desde su paso por OT: el crecimiento personal, la presión del foco mediático y la necesidad de definir su identidad artística fuera de las etiquetas. Aunque fue tildada de “rebelde” durante el concurso, Ruslana no rechaza esa imagen. “Las etiquetas son inevitables cuando te ven 24 horas. Pero no me molesta. En una industria tan exigente, especialmente para las mujeres jóvenes, quería representar la realidad, no la perfección. Yo no nací para eso, y no voy a fingirlo”.
Desafíos y aprendizajes

- Reconoce que, como mujer joven en la industria musical, ha tenido que luchar por hacerse respetar, especialmente tras salir de un programa tan mediático como OT.
- Agradece profundamente la conexión con su audiencia, aunque evita medir su éxito en números: “Lo que más valoro es que la gente se haya quedado”.
- Confiesa haber sentido, en momentos clave, que estaba atrapada en una vida que no terminaba de reconocer como suya, a pesar de saber que, en el fondo, sí lo era.
Uno de los momentos más reveladores fue la composición de la canción *Eterna*, que escribió en un estado de profunda desilusión. “Iba conduciendo al estudio y pensaba en darme la vuelta. Sentía que la vida me estaba golpeando sin parar. Pero en ese momento entendí que no soy eterna, que no tengo nada que predicar, y que no debo esperar nada de nadie. Fue una liberación”.
Rock como actitud
A pesar de que su nuevo sonido explora matices más introspectivos y experimentales, Ruslana no ha renunciado a su esencia rockera. “El rock no es solo un género, es una actitud: la rebeldía, la imperfección, el antisistema. Creo que ahora mismo, más que nunca, necesitamos esa chispa”.
Respecto a la gira de OT 2023, que estuvo marcada por roces entre participantes, la artista la vivió como algo natural: “Éramos 16 personas que no se conocían, metidas de golpe en una maquinaria enorme. Es normal que hubiera fricciones. Fuimos reales, sin filtros, y eso tiene consecuencias. Pero también es auténtico”.
A los nuevos talentos que salen de OT, su consejo es claro: “Que sepan por dónde quieren ir, que elijan bien con quién se rodean. Ir con calma, pero sin pausa. El momento se va, y hay que aprovecharlo”.
Nacida en Ucrania, con el alma en Canarias y residencia actual en Madrid, Ruslana sigue construyendo una carrera sólida, fiel a su verdad. Con *Catarsis*, no solo presenta nuevas canciones, sino una artista que ha aprendido a abrazar sus contradicciones, sus caos y su sensibilidad como parte esencial de su fuerza.

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