Madrid está "preparada para reaccionar" ante otra posible nevada este miércoles y siguen los desembalses controlados
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha confirmado que, para este miércoles, la nieve se limitará a altitudes superiores a los 1.000 metros. A pesar de ello, el Ayuntamiento de Madrid mantiene la vigilancia activada por si el fenómeno llegara a afectar a la capital.
Pronóstico meteorológico y medidas del Ayuntamiento
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, respondió a la prensa sobre la situación y explicó que los modelos de predicción del Consistorio no anticipan nevadas significativas en la zona urbana. “La nieve se situará por encima de la cota de 1.000 metros, mientras que la mayor parte de la ciudad está por debajo de esa altitud”, puntualizó.
El responsable de Medio Ambiente y Seguridad municipal añadió que el equipo está preparado para actuar de forma inmediata en caso de que la nieve llegue a la capital. “Nuestro objetivo es prevenir cualquier incidencia y garantizar la seguridad de los ciudadanos”, aseguró el alcalde.
En la última semana, la capital experimentó una breve nevada provocada por la borrasca Kristin. “Ya lo demostramos la semana pasada: pese a una caída copiosa, la ciudad no sufrió grandes alteraciones gracias a la rápida actuación de los servicios de limpieza”, recordó Martínez-Almeida. “Desplegamos 5.000 operativos, incrementamos un 150 % la capacidad de retirada de nieve y esparcimos sal en las aceras para evitar riesgos”.
En cuanto a las probabilidades de nieve, la AEMET indica:
- Capital de Madrid: 5 % de probabilidad.
- Alcalá de Henares y Colmenar Viejo: 25 %.
- Navalcarnero y Parla: 10 %.
- Sierra de Madrid: hasta 65 % en El Escorial y 95 % en Cercedilla.
Los municipios del norte de la comunidad autónoma podrían registrar nevadas más relevantes, mientras que en la zona sur‑oeste la probabilidad se mantiene moderada.
Respecto a las lluvias, el alcalde destacó que durante todo el mes de enero de 2026 el caudal del río Manzanares se ha duplicado respecto al mismo periodo del año anterior. “Estamos en contacto permanente y directo con la comunidad. Aprendimos de la situación excepcional que vivimos en marzo de 2025, el mes con mayor precipitación registrado en la historia reciente de Madrid”.
En aquel episodio, el desbordamiento potencial del cauce del Manzanares obligó a realizar desembalses controlados. “Esta vez los vertidos se efectúan por motivos de seguridad, sin que haya generado problemas de gestión ni la necesidad de realizar vertidos extraordinarios”, explicó el alcalde.
El responsable municipal también señaló que la anomalía de 2025 se debió a la coincidencia de fuertes lluvias con un incremento de temperaturas y el consecuente deshielo en la sierra. “Aunque la situación actual está bajo control, no descartamos que una nueva ola de lluvias combinada con deshielo pueda requerir medidas adicionales”, advirtió.

Deja una respuesta