La discreta y trágica vida de Athina Onassis: de la maldición de su familia a su duro matrimonio

Athina Helene Roussel Onassis, la heredera de la dinastía Onassis, cumplió 41 años el pasado 29 de enero. Nacida en Neuilly‑sur‑Seine, Francia, en 1985, lleva el apellido de una de las familias más emblemáticas del siglo XX, pero ha optado por mantenerse alejada del foco mediático y centrarse en su pasión por la hípica.

Su vida ha estado marcada por una serie de tragedias familiares. El magnate griego Aristóteles Onassis falleció en marzo de 1975 por insuficiencia respiratoria. Su primera esposa, la también Athina (conocida como Tina Livanos), se quitó la vida en octubre de 1974. El hermano de la familia, Alejandro Onassis, murió en un accidente de avión pocos meses antes del fallecimiento de su abuelo. La madre de Athina, la baronesa Christina Onassis, murió en 1988 a los 38 años a causa de un edema pulmonar que provocó un paro cardíaco.

Legado y disputa sobre la fortuna

Al cumplir la mayoría de edad, Athina recibió una parte de la fortuna familiar, que supera los 2 700 millones de dólares. Sin embargo, el control total de los bienes quedó en manos de la Fundación Onassis y su consejo directivo, que alegaron que la joven no estaba vinculada a Grecia, no dominaba el idioma ni contaba con formación universitaria o experiencia profesional suficiente para gestionar el patrimonio.

La heredera impugnó la decisión en los tribunales, pero sus recursos fueron rechazados. Como consecuencia, quedó excluida del manejo directo de la fundación y del apellido familiar en el ámbito empresarial y filantrópico, lo que la impulsó a enfocarse en la equitación, disciplina en la que ha encontrado su propio espacio.

Desde su infancia, Athina fue criada en Suiza bajo la supervisión de su padre, Thierry Roussel, y su madrastra. Tras la ruptura con la fundación, se dedicó al salto de obstáculos, compitiendo en campeonatos ecuestres internacionales. En 2018, impulsó la creación del “Athina Onassis Horse Show”, un concurso hípico celebrado en Saint‑Tropez que ha recibido reconocimiento en el mundo ecuestre.

En los últimos años ha reducido su participación en el circuito internacional, aunque sus caballos siguen compitiendo al más alto nivel. Athina ha rechazado representar a Grecia en competencias, reforzando su decisión de distanciarse de la esfera pública griega.

Su vida sentimental también ha estado marcada por la controversia. En 2005 contrajo matrimonio con el jinete brasileño Álvaro de Miranda Neto, conocido como “Doda”. La boda, celebrada en São Paulo bajo estrictas medidas de seguridad, contó con la oposición de su padre, quien temía que el matrimonio fuera motivado por la fortuna familiar. A pesar de un contrato prematrimonial que protegía su patrimonio, la relación se deterioró y culminó en divorcio en 2016, tras la revelación de una infidelidad.

Tras la separación, Athina mantuvo una breve relación con el presentador de televisión Gilberto Scarpa, quien se suicidó en enero de 2011. La tragedia se extendió cuando Cibele Dorsa, ex pareja de su exmarido y madre de su hijastra, también se quitó la vida en marzo del mismo año, dejando duras críticas contra Doda y Athina en sus notas de despedida.

Hoy, la heredera vive con relativa discreción, centrada en sus caballos y su círculo de amistades. Aunque apareció recientemente en un evento de moda en París, no se ha hecho pública ninguna nueva relación sentimental. Sus allegados la describen como una “muñeca de acero”, una referencia a su capacidad para sobreponerse a las adversidades que han marcado a la familia Onassis a lo largo de generaciones.

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