Francia investiga a una empresa por vender dos modelos de muñecas sexuales con aspecto infantil

Una reciente investigación judicial en Francia ha puesto bajo la lupa a varias plataformas de comercio electrónico por la venta de muñecas sexuales con características que recuerdan a la infancia. La Fiscalía de Melun, situada en los suburbios de París, abrió la semana pasada un proceso a instancias de la organización de protección infantil “Mouv Enfants”. La alta comisaria para la infancia, Sarah El Haïry, también presentó una denuncia formal contra la empresa francesa Obey Me Dolls.

Obey Me Dolls y la retirada de dos modelos polémicos

Obey Me Dolls, con sede en Savigny‑le‑Temple (a unos 40 km de París), comercializa “muñecas sexuales realistas”. Tras la denuncia, la compañía retiró de su sitio web dos modelos que presentaban “rasgos faciales infantiles” y una altura de 140 cm, aunque estaban promocionados como de “atractivo juvenil”. En un comunicado, la empresa explicó que la retirada obedecía a la necesidad de “acogerse estrictamente a las exigencias reglamentarias vigentes”.

Una fuente de la compañía defendió que “nunca se propusieron modelos inspirados en la fisonomía de niños, sino en figuras ‘un poco juveniles’, basadas en personajes de manga y el imaginario nipón”. Sin embargo, reconocieron haber eliminado los productos para “evitar toda confusión”. Además, aseguraron haber informado al Servicio del Ministerio del Interior “Pharos” cuando un cliente solicitó un modelo de apariencia infantil.

El caso de Obey Me Dolls se suma a una serie de investigaciones que el Gobierno francés ha iniciado en los últimos meses contra plataformas internacionales que venden este tipo de artículos. A principios de este mes, el gigante chino del comercio electrónico Shein anunció la prohibición mundial de la venta de muñecas sexuales tras ser acusado por la Fiscalía de París de ofrecer productos con aspecto infantil. A pesar de la medida, Shein sigue siendo objeto de denuncias.

En la misma línea, la justicia francesa abrió investigaciones contra la plataforma china AliExpress y la letona Joom, acusadas de comercializar muñecas sexuales de carácter pedopornográfico. Estas acciones forman parte de una política más amplia del Estado francés para proteger a los menores de contenidos y objetos que puedan fomentar la sexualización infantil.

Las autoridades subrayan que la venta de juguetes sexuales con rasgos infantiles constituye una violación de la legislación europea y francesa contra la pornografía infantil y la explotación sexual de menores. Las empresas implicadas podrían enfrentar sanciones económicas, la retirada obligatoria de los productos y, en casos graves, la clausura de sus operaciones en territorio nacional.

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