Ferraz da por amortizado el 'caso Ábalos' aunque fuera condenado, pero se mantiene alerta ante posibles revelaciones
El Ministerio de Consumo ha confirmado la sanción de 3,6 millones de euros impuesta a la empresa Alquiler Seguro por cometer infracciones calificadas como “muy graves” contra los derechos de los inquilinos. La multa, que ya había sido anunciada previamente, se mantiene firme tras la revisión de los hechos por parte de los inspectores del organismo.

Según los periodistas del medio, la decisión se sustenta en pruebas documentales y testimonios recabados directamente por la propia autoridad de consumo, así como en información aportada por fuentes cercanas al caso.
Repercusión política del proceso contra José Luis Ábalos
En la Casa del Gobierno, los portavoces aseguran que la polémica alrededor del exministro José Luis Ábalos, actualmente procesado en el Tribunal Supremo, ya ha sido “exprimida”. El partido considera que el impacto electoral, incluso si llega a influir en las próximas elecciones autonómicas de Andalucía, será limitado.
Desde la dirección del PSOE se lleva más de dos años evaluando el posible desgaste que la situación pudiera generar entre el electorado. Han transcurrido 25 meses desde que se conoció el caso “Koldo” y el partido decidió excluir a Ábalos de sus filas. La cúpula del PSOE valora que el daño político ya está contenido, siempre que no aparezcan nuevos elementos comprometedores que obliguen a reactivar la maquinaria de defensa del partido.
No obstante, se reconoce la posibilidad de que Ábalos, desde la defensa, revele nuevos asuntos que puedan perjudicar al partido. La ejecutiva del PSOE califica esas “suposiciones” como meros rumores que podrían surgir durante el proceso judicial. La realidad es que el Gobierno mantiene una “calma tensa”, ya que ha perdido el control absoluto de la narrativa.
La Fiscalía pide una pena de 24 años de prisión, mientras que la acusación popular del Partido Popular solicita 30 años. Estas cifras dejan la puerta abierta a revelaciones que podrían obligar a la dirección del PSOE a replantear su estrategia de mitigación del daño político.
Los altos cargos del Ejecutivo afirman estar preparados para el peor escenario: una condena firme para Ábalos. Según ellos, incluso si la sentencia se materializa, el impacto sobre la izquierda ya estaría contenido y no provocaría un desgaste adicional significativo.
En la primera fase del juicio, los expresidentes autonómicos Francina Armengol y Ángel Víctor Torres declararon que no ordenaron la compra de mascarillas a la empresa implicada en la trama. El hermano de Koldo, Joseba García, admitió haber recogido en dos ocasiones sobres con dinero en la sede del PSOE, alegando que correspondían a gastos del partido. Por su parte, la expareja de Ábalos, Jésica Rodríguez, confirmó que percibió pagos de las empresas públicas Ineco y Tragsatec, en los que supuestamente había intervenido sin desempeñar funciones reales.
Estos testimonios confirman que, hasta el momento, el daño está parcialmente contenido, aunque el juicio apenas está comenzando y podrían surgir nuevas pruebas.
Dentro del PSOE, existen voces que no confían en que la situación se mantenga estable. Sin embargo, la postura mayoritaria del Gobierno es de cautela y optimismo, creyendo que es poco probable que se revelen hechos que superen lo ya conocido.
La estrategia oficial es que la dirección actual del PSOE no asumirá responsabilidades políticas por los hechos. Así lo indicó la ministra portavoz, Elma Saiz, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, respaldada por fuentes de Moncloa. Según la portavoz, las decisiones “ya se tomaron” cuando se apartó a Ábalos del partido, y ahora corresponde “el tiempo de la Justicia”. La ministra también subrayó que la confianza entre Pedro Sánchez y Ábalos se “rompió” con la aparición del caso Koldo, y que no es posible prever el comportamiento de todas las personas que rodean al partido.

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