Desarticulada una banda que blanqueaba dinero del narcotráfico con la compra de cartas Pokémon en Marbella
Una operación de la Policía Nacional ha desmantelado una organización criminal que utilizaba cartas Pokémon para blanquear dinero procedente del narcotráfico. La intervención, llevada a cabo en Marbella, ha permitido detener a varios sospechosos y ha revelado la existencia de una red que operaba simultáneamente en España y Suecia.

Operación conjunta entre la Guardia Civil y autoridades suecas
Los agentes del Grupo de Respuesta Especial contra el Crimen Organizado (GRECO) detectaron en varios domicilios de la Costa del Sol la presencia de álbumes con cartas Pokémon que, según las investigaciones, estaban destinados al lavado de capitales. En una de las viviendas inspeccionadas se encontró un álbum de cartas supuestamente utilizado para esta práctica ilícita.
Los investigadores establecieron vínculos entre algunos de los detenidos y el tráfico de drogas, así como con actos violentos en su país de origen, Suecia. En coordinación con la policía nórdica, se llevó a cabo una redada simultánea en ambos territorios, lo que permitió localizar y detener a los miembros de la banda, la mayoría de los cuales residía en Marbella.
Según el diario Sur, la organización ofrecía los cromos de criaturas ficticias como una forma de "limpiar" dinero de procedencia delictiva, aprovechándose del valor que adquieren estos objetos en el mercado del coleccionismo. La escasez, el estado de conservación, la demanda y la reputación de la marca son algunos de los factores que determinan su precio.
En el mercado internacional, ciertos ejemplares de cartas Pokémon alcanzan precios extraordinarios. Una carta extremadamente rara, de la cual sólo se produjeron unas 40 unidades a finales de los años noventa, se vendió por 13,5 millones de euros en una subasta organizada por Goldin Auctions, tras una puja que se prolongó durante 42 días.
El caso se enmarca dentro de una tendencia más amplia de utilización de objetos de la cultura popular —como videojuegos retro, zapatillas de edición limitada o cromos deportivos— para actividades de blanqueo de capitales. El auge de las redes sociales y la proliferación de plataformas especializadas en la certificación y venta de cartas coleccionables han convertido a estos artículos en activos cada vez más codiciados por el mercado negro.

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