De Madrid Arena a Crans-Montana: fotos de tragedias en clubs nocturnos en el siglo XXI
Según datos confirmados por la agencia EFE, desde el año 2015 se han registrado 800 fallecimientos en incidentes ocurridos en locales de ocio en todo el mundo. A lo largo de la última década, una serie de tragedias relacionadas con incendios, sobrecupo y fallas estructurales ha marcado a la industria del entretenimiento nocturno, dejando una profunda huella en la memoria colectiva y en la legislación de seguridad de numerosos países.

Principales tragedias en locales de ocio (2015‑2026)
Incendio de la discoteca Cromañón (Buenos Aires, Argentina, 2004)
Un espectáculo pirotécnico desencadenó el peor incendio en la historia de los locales de rock a nivel mundial, provocando la muerte de 194 personas y dejando 1.432 heridos. El siniestro generó un amplio debate político y judicial sobre la seguridad en establecimientos de ocio.
Incendio del club Lame Horse (Perm, Rusia, 2009)
En diciembre de 2009, un fuegos artificiales utilizado durante una presentación provocó la ignición del techo de plástico decorado con ramas, causando aproximadamente 152 víctimas mortales.
Avalancha humana en el Mrid Arena (Mrid, España, 2012)
Durante un concierto de Steve Aoki en la noche de Halloween, el sobreaforo del recinto desencadenó una avalancha que cobró la vida de cinco jóvenes. El empresario organizador, Miguel Ángel Flores, fue condenado a cuatro años de prisión y obligado a indemnizar a los familiares de las víctimas.
Incendio en la discoteca Kiss (Santa María, Brasil, 2013)
Una bengala utilizada en una fiesta universitaria provocó un incendio que dejó 242 muertos y 124 heridos, constituyéndose como la quinta mayor tragedia de la historia de Brasil y la tercera a nivel mundial en locales nocturnos.
Incendio en la sala Colectiv (Bucarest, Rumanía, 2015)
Durante un concierto gratuito de la banda Goodbye to Gravity, una bengala desató un fuego que devoró el club, causando la muerte de 65 jóvenes y dejando 162 heridos. La falta de infraestructura adecuada y la lenta respuesta de los organizadores agravaron la magnitud de la tragedia.
Incendio en la Fonda Milagros (Murcia, España, 2023)
Una bengala de fuego frío sin homologación provocó el siniestro en un edificio que albergaba tres discotecas, dejando 13 fallecidos y 24 heridos. La investigación reveló la ausencia de licencias de actividad y deficiencias en el sistema de climatización, lo que ha motivado acciones judiciales por parte de los familiares de las víctimas.
Incendio en el Masquere Club (Estambul, Turquía, 2024)
El 2 de abril de 2024, chispas procedentes de una máquina de soldar utilizada en la instalación de aislamiento acústico provocaron un incendio que cobró 29 vidas. La compleja disposición del edificio dificultó las labores de rescate; entre los fallecidos se encontraban trabajadores de la reforma, un DJ y un cocinero.
Tragedia en la sala Pulse (Kočani, Macedonia del Norte, 2025)
El uso de pirotecnia en una discoteca de hip‑hop provocó la muerte de 59 personas el 16 de marzo de 2025. Además, un conductor de ambulancia que realizó 11 traslados esa noche falleció por sobreesfuerzo. Más de 20 personas fueron detenidas por corrupción y soborno al operar sin la licencia legal correspondiente.
Derrumbe de la discoteca Jet Set (Santo Domingo, República Dominicana, 2025)
El 8 de abril de 2025, el techo del local colapsó durante un concierto del artista Rubby Pérez, dejando 236 muertos y 180 heridos. Entre las víctimas se encontraban exjugadores de Grandes Ligas, una gobernadora provincial, un diseñador de moda y varios directivos de un importante conglomerado empresarial.
Incendio de Año Nuevo en una estación de esquí (Crans‑Montana, Suiza, 2026)
En la madrugada del 1 de enero de 2026, una bengala colocada en una botella de champán provocó un incendio en el bar‑discoteca de una estación de esquí, causando 40 fallecimientos y 119 heridos, la mayoría con lesiones graves. El fuego se propagó rápidamente al techo del sótano donde se celebraba el evento.
Estas tragedias ponen de relieve la necesidad urgente de reforzar las normativas de seguridad, garantizar la obtención de licencias vigentes y establecer protocolos de emergencia eficaces en todo tipo de establecimientos de ocio, a fin de evitar que se repitan episodios tan devastadores.

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