¿Y después de la misión Artemis II? Este el siguiente paso programado para que el ser humano vuelva a caminar sobre la Luna
La misión Artemis II, prevista para finales de 2024, llevará a bordo a cuatro astronautas estadounidenses que se convertirán en los humanos más alejados de la Tierra, alcanzando una distancia récord de aproximadamente 406 000 kilómetros, la distancia lunar. Este vuelo marcará el primer viaje tripulado de la nave Orion y será un paso esencial para que la NASA regrese a la Luna y, eventualmente, establezca una presencia permanente.

El programa Artemis, liderado por la NASA y respaldado por socios internacionales como la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial Canadiense (CSA), cuenta también con la colaboración del sector privado, entre ellos SpaceX, que proporciona el cohete Starship para futuras misiones, y otras compañías como Blue Origin y Virgin Galactic, que aportan tecnologías y servicios críticos para la exploración lunar.
Detalles del programa Artemis
El origen del programa se remonta a la Directiva de Política Espacial de 2017, firmada por el entonces presidente Donald Trump, que estableció el objetivo de volver a la Luna y usarla como plataforma para futuras misiones a Marte. Desde entonces, la NASA ha estructurado una serie de misiones que, en conjunto, buscan desarrollar la capacidad de operar de forma sostenible en la superficie lunar.
Artemis I, lanzada en noviembre de 2022, fue una misión sin tripulación que probó la nave Orion y el cohete Space Launch System (SLS). La cápsula completó un recorrido de 386 000 kilómetros, estableciendo el récord de mayor distancia alcanzada por un vehículo diseñado para transportar humanos.
Artemis II, la primera misión tripulada, aprovechará una ventana de lanzamiento que se abrió tras la resolución de problemas técnicos en el SLS, como una fuga de hidrógeno y dificultades con el flujo de helio durante las pruebas. Además de validar los sistemas de vuelo, la tripulación realizará observaciones del entorno lunar, incluido el estudio del polvo y la caracterización de cráteres como el Orientale, que nunca ha sido visto de cerca por humanos.
El siguiente hito será Artemis III, programada para 2025, que llevará a la primera mujer y al próximo hombre a la superficie lunar, específicamente al polo sur del satélite. Este región es de gran interés porque sus cráteres permanentemente sombreados albergan depósitos de hielo de agua, un recurso potencial para la generación de combustible y oxígeno.
Artemis IV y Artemis V, previstas para principios y finales de 2028 respectivamente, continuarán la construcción de infraestructura lunar, incluida la instalación de módulos de hábitat y sistemas de energía. La NASA tiene como objetivo realizar al menos un alunizaje anual una vez que la presencia humana esté establecida.
El polo sur de la Luna se perfila como la zona clave para la futura colonización. El hielo encontrado en sus cráteres podría ser procesado para producir hidrógeno y oxígeno, materiales esenciales tanto para el combustible de cohetes como para el soporte vital de los astronautas, ampliando significativamente la capacidad de operar de forma autónoma en el espacio.

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