El cometa 3I/ATLAS podría tener 12.000 millones de años, siendo el objeto interestelar más antiguo del sistema solar
El cometa interestelar 3I/ATLAS, descubierto por el proyecto ATLAS en Chile en julio del año pasado, ha vuelto a ser el centro de la atención científica tras un nuevo estudio que sugiere que su edad podría oscilar entre los 10 000 y 12 000 millones de años, lo que lo convertiría en uno de los objetos más antiguos de la Vía Láctea.

El análisis, publicado recientemente por la revista especializada Space.com, se basa en la medición de la composición isotópica del cometa mediante el espectrómetro de infrarrojo cercano (NIRSpec) del telescopio espacial James Webb. Los investigadores liderados por el astrofísico Martin Cordiner, del Centro Goddard de la NASA, determinaron la relación entre los isótopos de carbono‑12 y carbono‑13, así como el enriquecimiento de deuterio en el agua del cuerpo, hallazgos que indican una abundancia de carbono‑12 sin precedentes en comparación con cualquier objeto del Sistema Solar.
Métodos de análisis y resultados
El estudio se apoya en dos enfoques complementarios para estimar la antigüedad del cometa:
Velocidad y trayectoria

- Los astrónomos Aster Taylor y Darryl Seligman, de la Universidad de Michigan y la Universidad Estatal de Michigan, propusieron que la velocidad de un objeto interestelar está correlacionada con su edad, pues un mayor número de encuentros gravitacionales con estrellas lo acelera progresivamente.
- Según su modelo, la velocidad de 3I/ATLAS sugiere una edad situada entre 3 000 y 11 000 millones de años.
Composición isotópica
- El equipo de Cordiner utilizó datos de NIRSpec para medir la razón C‑12/C‑13 y la proporción de deuterio en el agua del cometa.
- Los resultados apuntan a una composición que se formó en una era temprana de la galaxia, lo que favorece la estimación más alta del rango propuesto, entre 10 000 y 12 000 millones de años.
Si estas cifras se confirman, 3I/ATLAS habría nacido pocos cientos de millones de años después del propio nacimiento de la Vía Láctea, convirtiéndose en un posible vestigio de los sistemas planetarios más antiguos de nuestra galaxia. Sin embargo, su origen exacto sigue siendo incierto, y la trayectoria del cometa, alterada constantemente por interacciones gravitacionales con estrellas cercanas, dificulta rastrear su recorrido a lo largo de millones de años.
El estudio también sugiere que el sistema estelar del que proviene 3I/ATLAS podría haber desaparecido hace mucho tiempo, dejando al cometa como una reliquia de una época primordial del universo.

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