La base secreta de EE UU en el Índico que Reino Unido le entregó
Irán habría lanzado dos misiles balísticos contra la base militar conjunta de Diego García, ubicada en el océano Índico, en un intento que no alcanzó su objetivo, según informaron fuentes estadounidenses. Uno de los proyectiles sufrió una falla en pleno vuelo y el otro fue interceptado. La isla, a más de 4.000 kilómetros de Irán, alberga una instalación estratégica compartida por Estados Unidos y el Reino Unido, considerada clave para las operaciones militares en el sur de Asia, Oriente Medio y el este de África. Pese al incidente, Teherán negó cualquier responsabilidad, calificando el ataque de “falsa bandera”, mientras el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, indicó que no podía confirmar el origen de los lanzamientos. Por su parte, el primer ministro británico, Keir Starmer, aseguró que no existe evidencia de que el Reino Unido sea un objetivo directo.

El valor estratégico de Diego García
Conocida como el “portaaviones insumergible” de Estados Unidos, Diego García es una base militar de enorme relevancia geopolítica. Alberga a unos 2.500 efectivos, principalmente estadounidenses, y cuenta con infraestructuras avanzadas: un aeródromo con pistas superiores a los 3.700 metros, muelles de aguas profundas para buques de guerra, instalaciones para bombarderos pesados como los B-2 Spirit —desplegados allí en 2025—, y plataformas de reabastecimiento aéreo como los KC-135 Stratotanker. Además, la isla ha sido utilizada históricamente por la CIA como parte de su red de prisiones secretas, incluyendo operaciones de “entrega extraordinaria” de sospechosos de terrorismo, reconocidas por la Casa Blanca en 2008.
La base ha servido como punto de apoyo logístico en conflictos desde Vietnam hasta Afganistán e Irak, y en 2025 fue clave en la campaña aérea contra los hutíes en Yemen. Su ubicación en medio del océano Índico la convierte en un eslabón insustituible para la proyección de poder estadounidense en una región marcada por tensiones con Irán, China y Rusia.
Soberanía y controversia

- Diego García forma parte del archipiélago de Chagos, bajo control británico desde 1814.
- En 1966, Reino Unido arrendó la isla a Estados Unidos por 50 años; el acuerdo fue renovado hasta 2036.
- Para construir la base, unas 2.000 personas de origen chagossiano fueron expulsadas, una medida que ha generado décadas de reclamaciones.
- En octubre de 2024, el Reino Unido anunció que transferiría la soberanía de las Islas Chagos a Mauricio.
- No obstante, se acordó que Diego García permanecería bajo administración británica por al menos 99 años más, asegurando su uso militar conjunto con Estados Unidos.
Este acuerdo ha generado críticas tanto dentro del Reino Unido como entre los descendientes de los isleños desplazados, quienes denuncian que no fueron consultados y que el pacto no les garantiza el derecho al retorno. Asimismo, la oposición británica ha advertido sobre riesgos de influencia china o rusa en el archipiélago si no se mantiene el control occidental sobre la zona.
Fracturas diplomáticas
El pacto entre Londres y Port Louis no fue bien recibido en Washington. Donald Trump lo calificó de “acto de gran estupidez” y cuestionó el “precario contrato de arrendamiento”, instando al Reino Unido a “mantenerse fuerte” frente a lo que considera debilidades ideológicas. Tensiones aumentaron cuando Keir Starmer inicialmente se negó a autorizar ataques contra Irán desde Diego García, lo que generó críticas directas de Trump, quien acusó al Reino Unido de ser “muy poco cooperativo”. Sin embargo, tras nuevos movimientos ofensivos de Irán en la región, Londres revirtió su postura y permitió el uso de la base para operaciones ofensivas.
Aunque Irán mantiene un límite autoimpuesto de 2.000 kilómetros en el alcance de sus misiles balísticos —insuficiente para alcanzar Diego García—, Estados Unidos ha advertido durante años que su programa espacial podría servir como cobertura para desarrollar misiles intercontinentales. El fallido lanzamiento contra la base en el Índico ha encendido alertas en Occidente, no tanto por su éxito militar, sino por lo que simboliza: la capacidad de Irán para proyectar amenazas más allá de su región inmediata.
Mientras Israel ha sugerido que los misiles iraníes representan una amenaza incluso para Europa, Starmer ha descartado que el Reino Unido esté en riesgo directo. “Estamos haciendo evaluaciones de seguridad constantemente, y no hay ninguna que indique que seamos un objetivo”, afirmó. Sin embargo, el episodio ha puesto en evidencia la creciente tensión estratégica en el Índico y el papel central que Diego García sigue desempeñando en el tablero militar global.

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