Primavera de fuego en Cataluña tras un invierno récord
El invierno recién finalizado se ha convertido en el más lluvioso del siglo XXI en Catalunya y en el noveno más cálido desde que hay registros, según el balance presentado por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). La temperatura media del trimestre —diciembre, enero y febrero— alcanzó los 7 grados, lo que supone 1,1 grados por encima del promedio del periodo de referencia (1991-2020). Este dato lo sitúa como el sexto invierno más cálido del siglo XXI y el noveno de toda la serie histórica, que se remonta a principios del siglo pasado.

Temperaturas por encima de lo normal y lluvias abundantes
El patrón térmico estuvo marcado por un diciembre y un febrero excepcionalmente cálidos, mientras que enero presentó valores más cercanos a lo habitual, a pesar de registrar un episodio de frío intenso a principios del mes que provocó uno de los descensos térmicos más notables de los últimos cinco años. Febrero destacó especialmente, con una temperatura media de 8,6 grados, lo que lo convierte en el quinto febrero más cálido desde 1940.
En cuanto a las precipitaciones, el invierno acumuló un total de 305 litros por metro cuadrado, convirtiéndolo en el cuarto más lluvioso desde 1920 y el primero del siglo XXI en recibir más agua que cualquier otro invierno del periodo. Las zonas más afectadas fueron el Pirineo, el nordeste de Catalunya —con especial incidencia en el Empordà y el Vallès— y el extremo sur, donde en algunos puntos se superaron los 500 litros por metro cuadrado. Por el contrario, las comarcas de la provincia de Lleida registraron las cifras más bajas de lluvia.
Un trimestre marcado por la persistencia de las lluvias

- Las precipitaciones se distribuyeron de forma constante durante los tres meses, con diciembre y enero especialmente húmedos.
- Se registraron varios episodios de temporales de levante, algunos de ellos con un impacto significativo entre mediados de diciembre y finales de enero.
- Febrero, aunque menos intenso, también presentó niveles de lluvia superiores a la media.
Según Ramón Pascual, delegado de la Aemet en Catalunya, este patrón climático encaja en una tendencia ya observable en los últimos años: los ocho inviernos más recientes han sido todos más cálidos de lo normal. Esta evolución refuerza las proyecciones sobre el cambio climático y sus efectos en la península ibérica.
Para la primavera, las previsiones apuntan a un trimestre con temperaturas superiores a la media habitual, mientras que las precipitaciones se esperan dentro de lo normal o incluso por encima en algunas zonas. Las autoridades meteorológicas continuarán monitorizando la evolución del clima en las próximas semanas, especialmente ante la posibilidad de episodios de lluvia intensa en el contexto de un sistema climático cada vez más variable.

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