Baja el precio de los trenes en los principales ejes de Alta Velocidad tras dos semanas de caos ferroviario desde el siniestro de Adamuz
La borrasca Leonardo, que ha cruzado el territorio español en los últimos días, ha vuelto a poner en el foco la situación del transporte ferroviario. Los usuarios habituales de los corredores de alta velocidad Madrid‑Barcelona y Madrid‑Valencia están percibiendo una reducción de tarifas, sobre todo en los servicios operados por Ouigo e Iryo, mientras que Renfe sigue siendo la compañía más cara.

Según los datos de la CNMC, en 2024 el eje Madrid‑Barcelona transportó 14,6 millones de pasajeros y el de Madrid‑Valencia 5,6 millones. Una búsqueda realizada el miércoles pasado para un viaje de fin de semana (del viernes por la tarde al domingo) mostró que un billete de ida y vuelta en Madrid‑Barcelona podía conseguirse tres días antes por 81 €, ligeramente por debajo de los precios habituales de los abonos. En el mismo período, el trayecto Madrid‑Valencia rondaba los 60 € ida‑vuelta, mientras que en otras ocasiones la ida se vendía entre 40 € y 50 € y la vuelta superaba los 65 €.
Bajada de precios y aumento de la movilidad compartida
Las plataformas de venta de billetes todavía no ofrecen un análisis exhaustivo, y una operadora de alta velocidad indica que aún es pronto para atribuir la caída de tarifas a la menor demanda típica de enero‑febrero o a la repercusión del accidente ferroviario ocurrido en la zona de Ámsterdam (conocido como “accidente de amuz”). Lo que sí es evidente es que los precios de Renfe se mantienen o incluso aumentan; por ejemplo, un billete de regreso a Barcelona el domingo por la tarde supera los 130 €, y un viaje Madrid‑A Coruña alcanza los 182 €.
En contraste, los servicios de Ouigo e Iryo registran tarifas significativamente más bajas. En el corredor Madrid‑Valladolid, donde compiten Renfe, Ouigo y los trenes Avant, los billetes pueden costar tan solo 15 € con la oferta de Ouigo y 25 € con los abonos Avant.
El temor de los viajeros, expresado por el ministro de Transportes, Óscar Puente, no solo se refleja en la percepción de inseguridad sino también en el comportamiento del mercado. Puente describió el sentimiento como “miedo”, aunque subrayó que el sistema ferroviario español sigue siendo seguro y está sujeto a rigurosos controles.
En las últimas semanas se han registrado múltiples incidentes que han contribuido a esta sensación:
- Reducción de la velocidad de circulación en tramos de alta velocidad (Madrid‑Valencia, Madrid‑Barcelona, Galicia y Andalucía), en algunos casos hasta 80 km/h por obras temporales.
- Descarrilamientos en la línea de Rodalíes, con un maquinista fallecido y cinco heridos.
- Una rotura de vía en Cataluña que obligó a limitar la velocidad de los trenes Madrid‑Barcelona.
- Problemas meteorológicos que han forzado la disminución de la velocidad en varias rutas.
Ante la escasez de trenes, el coche compartido ha experimentado un notable auge. BlaBlaCar informa que, tras el accidente de “amuz”, el número de conductores registrados para ofrecer plazas aumentó 11 veces respecto a semanas anteriores. En el eje Madrid‑Sevilla, la oferta de viajes se multiplicó por ocho, con un incremento del 700 % en plazas disponibles; entre Madrid y Andalucía la subida fue del 420 %.
Los precios de los viajes compartidos también resultan atractivos: el coste medio de un trayecto de 493 km entre Madrid y Sevilla se sitúa en 32 €, mientras que los desplazamientos dentro de Andalucía (media de 201 km) rondan los 15 €.
Florent Bannwarth, director de BlaBlaCar en España, remarca que situaciones similares se han observado en el pasado, como durante los incendios de verano en Galicia o la DANA de Valencia en 2024, cuando la movilidad colaborativa se moviliza para ofrecer soluciones de última hora a los viajeros afectados.

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