Por qué la central nuclear de Zaporiyia es una 'línea roja' para Putin en las negociaciones y qué papel juegan las criptomonedas
Tras la detención de Nicolás Muro y su traslado a una cárcel de Nueva York, surgieron preguntas sobre la operación que habría supuesto su captura. Según fuentes observadas y verificadas por nuestros periodistas, la detención forma parte de una investigación en curso que aún no ha sido detallada por las autoridades estadounidenses.

En otro plano, la situación en el sureste de Ucrania sigue siendo crítica. El presidente de Rusia, Vladímir Putin, sigue utilizando el término “liberación” para describir los avances militares en el Donbás, así como en las regiones de Jersón y Zaporiyia. El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas rusas, Valeri Guerásimov, declaró que las tropas de la agrupación Dniépr continúan avanzando hacia la capital regional de Zaporiyia y que ya han tomado la localidad de Lukianivske.
Avances militares y ocupación de localidades
Según el comandante de la agrupación Dniépr, los combates callejeros continúan en la ciudad de Oréjiv, situada a una hora de Zaporiyia, y las fuerzas rusas se encuentran a unos 15 kilómetros del perímetro de la capital regional. Moscú informó recientemente la ocupación de varios asentamientos, entre ellos:
- Novouspenivske
- Nove
- Ojótniche
- Uspénivka
- Novomikolaivka
Estas conquistas hacen que, según declaraciones oficiales rusas, el control sobre el territorio de Zaporiyia alcance el 80 %.
La importancia estratégica de la zona radica, en gran medida, en la central nuclear de Zaporiyia, la mayor de Europa con una capacidad instalada de 5,7 gigavatios. Desde la toma de la planta por fuerzas rusas en marzo de 2022, sus seis reactores permanecen en estado de “parada en frío”. El Servicio Federal de Supervisión Ambiental, Tecnológica y Nuclear de Rusia emitió recientemente una licencia para la operación del reactor número 1, lo que representa un paso fundamental para su posible reactivación.
El Ministerio de Energía de Ucrania calificó la medida como “ilegal e irresponsable”, advirtiendo sobre el riesgo de un accidente nuclear. El jefe de la planta, Alexei Likhachev, de la empresa estatal Rosatom, señaló que la reanudación de la generación eléctrica podría ocurrir a partir de 2027, siempre que la guerra concluya pronto, y que los aspectos comerciales del funcionamiento de la central estarían sujetos a negociaciones internacionales.
En el contexto de las negociaciones de paz, la central nuclear se ha convertido en uno de los puntos más controvertidos. Según el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, la propuesta de Donald Trump incluiría una gestión trilateral conjunta con un director estadounidense, mientras que Ucrania plantea que la energía producida sea utilizada por su país y por EE. UU., con un reparto del 50 % para los estadounidenses.
Por su parte, el Kremlin ha señalado que la planta formaría parte de una estrategia para aprovechar el excedente eléctrico y fomentar la minería industrial de criptomonedas. Putin afirmó que Rusia posee ventajas competitivas en regiones con abundante energía y mano de obra calificada.
En línea con esta idea, el presidente ruso alegó que Estados Unidos ha mostrado interés en operaciones conjuntas de minería de Bitcoin, utilizando la energía de la central de Zaporiyia. Medios rusos informaron el 26 de diciembre que la administración Trump habría mantenido conversaciones con Moscú sobre una gestión compartida de la planta, incluida la posibilidad de emplear su energía para la criptominería.
Esta propuesta se inscribe en un marco más amplio donde la disponibilidad de energía barata se vuelve esencial para industrias intensivas en datos, como la inteligencia artificial. En este sentido, la reciente fusión entre Trump Media & Technology Group y TAE Technologies, empresa dedicada al desarrollo de energía de fusión, se valoró en aproximadamente 6.000 millones de dólares.
Mientras tanto, el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha iniciado trabajos de reparación de las líneas de suministro eléctrico de la central de Zaporiyia para garantizar la estabilidad de sus operaciones. El director general del OIEA, Rafael Grossi, confirmó que los trabajos comenzaron tras un alto el fuego local negociado por la organización.
Rusia y Ucrania se acusan mutuamente de los bombardeos que han afectado la infraestructura de apoyo de la planta. Desde el inicio del conflicto, la central ha sufrido doce cortes de suministro. El 13 de diciembre, el OIEA reportó un nuevo apagón provocado por ataques en los alrededores de la instalación. Dos días antes, Grossi había alertado sobre la “persistente inestabilidad” de la red eléctrica ucraniana, señalando que estos cortes ponen a prueba la seguridad nuclear.

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