Ni la Toscana ni la Provenza: el pueblo medieval de película a 1h 30m de Madrid donde se come de lujo
Olvida los billetes de avión a la Provenza o la Toscana: a tan solo una hora y media de Madrid se encuentra Pedraza, la villa medieval amurallada que se ha convertido en el refugio favorito de directores de cine y amantes de la buena mesa. Este pequeño municipio segoviano, famoso por sus asados y su arquitectura perfectamente conservada, ofrece una escapada de invierno sin necesidad de salir de España.

Una villa de película a un paso de la capital
Pedraza se caracteriza por su única entrada, el Arco de la Villa, que controla el acceso de vehículos y peatones y ha permitido que el casco histórico permanezca prácticamente intacto desde los siglos XVI y XVII. Al cruzar el arco, el visitante se siente transportado al pasado: las callejuelas empedradas, los pórticos de piedra y la ausencia de edificios modernos crean una atmósfera medieval que ha atraído a series como “30 monedas” de Álex de la Iglesia y a numerosos anuncios publicitarios.
El corazón del pueblo es la Plaza Mayor, una de las más bellas y singulares de la geografía castellana. Sus columnas de piedra y sus antiguos edificios ofrecen el escenario ideal para tomar un aperitivo antes de la comida principal, mientras el silencio y la tranquilidad envuelven a los visitantes.
Gastronomía de lujo en un entorno histórico
- Cordero lechal asado al horno de leña: cocinado lentamente hasta lograr una piel crujiente y una carne que se deshace en el paladar.
- Cochinillo segoviano: otro clásico de la zona, preparado en los tradicionales asadores que salpican la villa.
- Judiones de La Granja: guiso de alubias de gran tamaño, ideal para los días fríos y disponible en la mayoría de los menús.
La oferta gastronómica en Pedraza no es barata, pero la calidad de los productos y la experiencia de comer en un entorno tan cuidado hacen que cada euro invertido valga la pena.
Qué ver y qué hacer
Además de deleitarse con la cocina local, los visitantes pueden disfrutar de varios atractivos culturales:
- Recorrer el casco histórico y admirar la conservación de sus edificios medievales.
- Visitar la iglesia de San Juan Bautista y el castillo de los Mendoza, testimonios de la nobleza castellana que veraneaba aquí.
- Participar en la Noche de las Velas, que se celebra los dos primeros sábados de julio y en la que el pueblo se ilumina únicamente con miles de velas, creando un espectáculo visual único.
En otoño e invierno, Pedraza se vuelve aún más especial. El frío y la niebla le dan al paisaje un aire misterioso y romántico, mientras el humo de las chimeneas llena las calles de un aroma reconfortante.
¿Ya has visitado esta joya medieval o conoces otro asado destacado de la provincia de Segovia? Comparte tu experiencia y tus recomendaciones con la comunidad.

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